Bodegas Anguera Domènech ! ……… El otro Montsant

El Montsant es una constante paradoja, dentro de su pequeño mundo, se haya un inmenso universo diferente en cada uno de sus rincones. Es el caso de esta bodega, pequeña, sencilla, de gran tradición familiar, que tras un paso de modernización, ha entrado , y yo diría que con honores, dentro de la calidad de vinos que nos otorga Montsant.virgen maria

En el marco de un pequeño santuario, en puertas de Semana Santa, hemos asistido a la cata cuyo nombre, proviene del matrimonio fundador, Enric Anguera Cedó ha elaborado, junto con su enólogo Josep, unos vinos de calidad diferentes a otros Montsant. La zona en la que se ubican los viñedos es “la Ribera”, zona cálida de clima mediterráneo cuya sierra la protege y le confierce cierta continentalidad y baja pluviometría, producen vinos de alta graduación alcohólica, pero que se encuentra muy bien integrada en los vinos, siendo compensada y no afectando a la apreciación de estos vinos.

Todos los vinos son coupages, permitiendo así que unas uvas se complementen con otras. Trabajan con las uvas clásicas de la zona, garnacha, cariñena, syrah, tempranillo, Merlot y Monastrell. Hemos comenzado con un rosado: Reclot rosat 2015.

casco y rosado

Este rosado es un coupage de Syrah y garnacha, con 14,5 grados de alcohol, que apenas se notan. Tiene un color precioso, rojo golosina, que incluso puede recordar a esos jarabes que te recetan para la gripe. tiene un ribete azul-agrisado que denota su juventud. Para conseguir este color, las uvas se macerán durante unas horas tan solo a fin de conseguir ese color tan interesante. En nariz es realmente dulce, goloso, con si fuera un regaliz rojo, un chupa chups de cereza o un bombón de cereza. Pero a copa en movimiento es un espectáculo aromático a todo color. El dulce despega, el regaliz vuela y ese olor a chuchería te envuelve. En boca es de ataque dulce, donde se nota esa acidez moderada, que está perfectamente equilibrada con el alcohol. En boca siguen saliendo todas esas notas dulces que encontrabamos en nariz, siendo un vino potente, armonioso, de paso ligero con recuerdos a fresas y golosinas y ese toque de regaliz rojo cuando uno va al cine.

 

Reclot jove: es un vino muy concentrado, que desde un principio se encuentra encerrado, sin salir, como si tuviera verguenza, debido a su propia reducción. Pero una vez que coge confianza y se presenta, nos brinda un sinfín de cualidades. Es un coupage de garnacha, tempranillo y cariñena, de un color muy intenso con ribetes azulados. La cariñena, con su habitual fuerza, además, le proporciona frescura, que la garnacha y el tempranillo redondean, afinan y suavizan. Y al abrirse, al perder esta timidez, nos enseña fruta negra pequeña, moras, frambuesas,…etc. Pero la sorpresa viene en boca, cuando, pese a ser un vino joven, es potente, muy potente. Predominando la fuerza de la fruta, del terroir, de toda una vida haciendo vino. Es un vino macerado en cubos de cementos, que también ha hecho malolactica, por lo que nos encontramos con un vino perfecto, completo y cuya juventud, no riñe en absoluto con su alta graduación que se encuentra perfectamente integrada.

caso y tinto

Vinya gasó crianza 2013. Es un coupage de Garnacha, tempranillo y cariñena. La crianza la ha realizado en robles francés y como no podía ser menos que sus hermanos, también tiene una muy elevada concentración alcoholica, 14,5º. Pese a eso, ofrece un color intenso, granatoso; siendo en nariz uan concentración pura de fruta. La madera apensas está presente, casi imperceptible, siendo la fruta la importante y mostrando las bondades de la garnacha. En boca es de ataque fuerte, intenso, potente, apareciendo por supuesto esta fruta concentrada, esta garnacha redonda y madura que nos evocan la fruta negra madura, pero es fresco, con una acidez perfecta que nos la aporta la cariñena y que nos deja su presencia al fondo, como un breve recuerdo. Los taninos no molestan, se integran, se rodean de todo el entorno para pasar casi desaparecibidos. Dando lugar a un vino elegante, firme, sedoso y aterciopelado; de paso fuerte y consistente que llena toda la boca y que nos deja un post gusto mucho más que largo, casi interminable donde los recuerdos de fruta madura siguen estando presentes y no puedes cuanto menos, seguir bebiendo.

Vinya gasó crianza 2011. Al igual que su compañero anterior, es un vino estructurado y completo. Con algo más de madera, pero donde la prioridad es para la fruta confitada, para las pasas y los higos, para la fruta escarchada. En boca es mucho más potente, intenso, que nos llena toda la boca, nos envuelve y nos sacude, pidiendonos a gritos un buen trozo de carne para acompañarlo.

vinos

En resumen, son unos magníficos vinos, que, probéis el que probéis, todos os encantarán y a precios realmente asequibles.

Disfrutadlos como no podía ser de otra forma, con …. SaLud.

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